HISTORIA
En el 1984 un pequeño grupo de amigas quisieron romper las barreras que existían entre sus hermanos sin hogar y la comunidad en general. Con este propósito y para conocerlos mejor, iniciaron rondas en Santurce los lunes y jueves, llevando en sus automóviles sopa, pan y frutas. De igual manera comenzaron a acompañarlos y a unir sus voces para asegurar que se les facilitaran los accesos a los servicios a los que, no solo necesitaban, sino que tenían perfecto derecho a recibir.
Muy pronto descubrieron que para atender mejor sus necesidades hacía falta un local. Se incorporaron en diciembre de 1985, y en junio de 1986 alquilaron y remodelaron un edificio conocido como el Bar Venus ubicado en la parada 16 ½ de la avenida Fernández Juncos. Las instalaciones se inauguraron con una Celebración Eucarística en octubre del 1986.
Ese primer hogar de La Fondita de Jesús proporcionó un ambiente acogedor, sencillo, cordial y cristiano que facilitó a los voluntarios hacer comunidad mientras brindaban servicios a las personas sin hogar. Prepararon las instalaciones para ofrecer desayuno, almuerzo, duchas, ropa, servicio de lavandería, barbería, en fin, las convirtieron en un lugar donde voluntarios y participantes pudieran encontrarse en comunidad. La Fondita se convirtió en la primera organización privada sin fines de lucro que ofrecía ese tipo de servicio a las personas sin hogar de San Juan.
La labor que se inició en las calles con un puñado de amigas fue cobrando forma con la incorporación de más voluntarios quienes llegaban a La Fondita a servir, movidos por un generoso y entusiasta espíritu de amor al prójimo. La organización continuó creciendo en participantes y servicios a tal punto que se vio obligada a buscar un local más grande y emplear más personal. En 1991 alquilaron un local en la calle Monserrate 704 del Barrio Gandul de Santurce, donde todavía radica su sede principal.
Conscientes de la necesidad de crear viviendas para las personas sin hogar, La Fondita de Jesús recaudó fondos para adquirir otra propiedad y convertirla en su primer proyecto de vivienda. En 1998 inauguró El Pueblito de Jesús, un complejo de 25 apartamentos donde también se brindan diversos servicios de apoyo a sus participantes. Toma fuerza con este proyecto el programa Integración a la Comunidad que se preocupa, desde sus comienzos, por la educación, y por el fortalecimiento y desarrollo de las destrezas sociales de los participantes, entre otras, para obtener y mantener vivienda y empleo.
En 1999 la agencia federal gubernamental United States Department of Housing and Urban Development seleccionó a El Pueblito de Jesús, entre 350 proyectos similares en Estados Unidos, como una de las Mejores Prácticas de Vivienda en existencia. Este premio reconoció la creatividad de la gerencia de La Fondita en resolver los problemas de las personas sin hogar, su efectividad en el uso de recursos y su forma de maximizar la colaboración entre agencias de gobierno, la empresa privada y organizaciones sin fines de lucro.
En el año 2000 el Programa Amigos sin Hogar y Servicios Básicos se consolidan en el programa Puerta al Cambio. Este programa ofrece de manera integrada los servicios básicos de alimento, ropa e higiene, con los que atienden la salud física y mental.
En el 2002 inauguró su segundo proyecto de vivienda, La Puerta de Jesús, y unió nuevamente sus esfuerzos a los de United States Department of Housing and Urban Development para convertirse en la primera organización en Puerto Rico con alternativa de vivienda dirigida a la reducción de daños, para personas con problemas de alcohol y adicción a otras drogas.
En el 2004 creó el programa Desarrollo Habilitador, que vela por la disponibilidad de vivienda, oportunidades de empleo y la actitud de la empresa privada que afecta los procesos de integración de los participantes a la sociedad en general.
En el 2005 la Fondita inauguró el proyecto Conexión Saludable, un consultorio médico que ofrece servicios de medicina primaria a los participantes.
En su afán por compartir, educar, fortalecer las destrezas y facilitar a sus participantes las herramientas necesarias para su autosuficiencia, La Fondita de Jesús ha comenzado varios proyectos que generan ingresos, tales como un vivero, una tiendita y un taller de arte que organiza exposiciones para vender las obras de sus artistas. Además maneja un Centro de Autogestión para empleo y vivienda dirigido a los participantes y a los miembros de la comunidad del Barrio Gandul.
La Fondita de Jesús también ha sido instrumento de comunicación con las agencias gubernamentales y con la legislatura para que se desarrolle e implante la política pública necesaria para el bienestar de los participantes.
En fin, La Fondita de Jesús ha sido pionera en crear conciencia de los problemas que aquejan a las personas sin hogar. Desde sus comienzos, La Fondita de Jesús ha tenido como base e inspiración el evangelio de Jesús, que mantiene alerta a su rico caudal de recursos humanos compuesto por más de 2,000 participantes, 190 voluntarios y 50 dedicados empleados, sin olvidar la estrecha colaboración del sector público y privado.
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